Hoy tuve una sesión de trabajo con un grupo de profesores de Primaria y Secundaria. El tema era : La organización de un plan lector eficaz. Cuando llegamos al tema de : “Si es necesario Evaluar el Plan lector”, las opiniones comenzaron a dividirse. Algunos, se mostraron indiferentes y otros, la mayoría, defendían la idea de que era necesaria la evaluación a los alumnos para tener la seguridad de que habían leído los libros sugeridos y habían logrado comprender lo leído.
Siempre sucede lo mismo, cuando hago esa pregunta: Parece que hay una intención de querer evaluar todo numéricamente. ¿Será posible evaluar los sentimientos y las reflexiones diferentes de cada lector?, es posible evaluar la tristeza o la alegría, la desazón, el temor?. ¿Será verdad que el profesor se está convirtiendo en una máquina poderosa de evaluación que emite calificaciones y determina la capacidad de admiración o frustración de los alumnos?, ¿Será esta la razón por la que los chicos temen ser amigos de los libros?
Yo si estoy de acuerdo con la evaluación, pero la evaluación de los profesores que ejecutaron el Plan lector. hay que evaluar los procesos y las actividades que promovieron la lectura; para, de esta manera, tener una idea clara hacia donde se encamina el hábito lector del colegio.
Cuando terminamos la sesión todos sonreimos porque recordamos que el ser humano siempre busca razones fuera de sí para asumir responsabilidades. Mirar la paja en el ojo ajeno es un mal hábito pedagógico que deberíamos desterrar. Terminó la sesión, saludos y agradecimientos, pero sobretodo preocupación . Definitivamente fue una mañana fructífera.
19 dic
“Evaluar , evaluar que el mundo se va a acabar”
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